Hay varios momentos difíciles en la vida, donde si no vas adecuando bien tus pensamientos, te puedes quedar descolgado del grupo. No quiere decir que el grupo sea bueno, pero hay que convivir con él. Si tus pensamientos o forma de pensar, a parte de evolucionar, no se van ajustando un poco a la masa, llega un momento que no puedes controlar tus pensamientos y estás totalmente descoordinado con la masa, lo cual te dificulta la convivencia con los demás. Por otro lado, si te vas siempre adecuando a la masa, al final no tienes criterio propio de casi nada y tendrás que dejarte llevar por la marea, a ver donde acaba el río…
Hacer cola está de moda, por qué. En un mundo sedentario y obeso, donde además la presión mental de no hacer nada, es ser un vago, tienes que intentar hacer cosas donde no hagas nada, pero que parezca que haces algo, ahí entran las colas de espera. Estar en una cola esperando, es estar haciendo nada pero con un motivo que te excusa de ser un vago, aunque el motivo sea comprar un trozo de pastel o conseguir algo insulso antes que otros, las colas son el secreto del vago para no parecerlo y hacer que pase el tiempo sin ser vago y sin hacer nada. Cuando eres un turista insulso, que vas como forzado a un viaje típico solo por decir que has estado en esa ciudad, donde tienes que andar y cansarte para parecer que haces algo, hacer cola es el secreto, estás parado y parece que haces algo. Hacer cola es algo útil que bien gestionado te hace ahorrar esfuerzo.
Todos vivimos la mejor vida que hemos podido vivir. Nuestras decisiones suelen ser las que creemos mejores, así pues tenemos la vida que hemos decidido y la mejor que hemos podido tener con nuestras decisiones. Cuidado con lo que piensas que serán tus pensamientos y tus acciones…













