En un mundo donde los buenos valores se han perdido y más en un deporte como el fútbol donde sus estrellas hacen gala de valores de déspotas y monetarios, la selección española y sus ocho jugadores del Barça, han demostrado que se puede ser campeón, humilde, respetuoso, sensible, en definitiva buena persona interiormente y exteriormente, campeones del mundo.
Desde la era de Johan Cruyff el fútbol dio un giro en estilo de juego y sobre todo en educación infantil de los jugadores. Este cambio es el que ha hecho que el Barça sea lo que es en estas últimas décadas y que seguirá siendo. Puedes comprar las mejores lechugas, pero si no sabes plantarlas y cultivarlas nunca serás autosuficiente ni tendrás las mejores lechugas para ti. Johan Cruyff se centró en la masía, escuela de fútbol del FC Barcelona, para desde ahí empezar a enseñar a los niños a jugar de la manera que él quería que jugaran de mayores, de esta manera tener las lechugas frescas y florecientes cuando fueran mayores. A parte de enseñarles a jugar en la masía al fútbol de Johan Cruyff, también se inculcaron unos valores de convivencia y respeto que podemos ver en la actualidad pero que han sido la insignia de todos los jugadores de la masía, unos valores que tendrían que ser los de todos los jugadores y deportistas de élite, que son ejemplo de los chicos de barrio que quieren ser como ellos, sería un buen ejemplo para volver a recuperar esos valores que necesita la sociedad para sobrevivir en grupo. Después de tres décadas de influencia de Johan cruyff en el fútbol y viendo que da resultado, como es posible que los otros equipos del panorama futbolístico, no hayan copiado ya y todavía estén dejando que sus megaestrellas, vayan por la vida de dioses y encima no ganen títulos, podríamos pensar mal y quiere decir que les interesa más una sociedad déspota interesada que una sociedad con valores y respetuosa…
Partiendo que el fútbol es un deporte referente en la sociedad, deberíamos ser más exigentes a la hora de idolatrar jugadores y dejar claro qué valores queremos para nuestros hijos y para las sociedades venideras, puesto que los niños replican lo que ven en los adultos que idolatran… El Barça es un gran ejemplo que deberían copiar más equipos….




