En todos los sistemas socioeconómicos piramidales, el que manda quiere vivir mejor que los esclavos, y una de las cosas que suelen hacer es controlar las necesidades básicas de comer y dormir para que no sean libres. Ahora estamos viendo como la mayoría de la gente no se puede permitir comprar o alquilar una casa con su sueldo.
El precio de los alquileres se dispara en Barcelona por la demanda de teletrabajadores extranjeros. Barcelona sigue siendo uno de los destinos favoritos de los extranjeros para instalarse a vivir temporalmente, mientras teletrabajan o trabajan en los hubs internacionales. Estos expats suelen tener sueldos más elevados que los españoles, debido a su contratación por empresas extranjeras con niveles de vida más altos en su país, aunque estos países aprovechan la ilusión de los jóvenes por vivir en Barcelona y les pagan menos que si vivieran en sus países de origen, aún así los salarios que les dan son muy superiores a los de España. Esta demanda de viviendas por parte de asalariados con mayores ingresos, hace que suba el precio de la oferta, puesto que hay demanda para esos precios. Que deberían hacer nuestros políticos, encargados de gestionar nuestras vidas, pues regular la vivienda y garantizar a sus votantes un vida digna.
Como siempre no podemos esperar nada de los políticos, así pues cuál es el futuro o las medidas que van a tomar los trabajadores autóctonos, que no pueden competir con esos salarios y necesitan vivir en su ciudad, que es donde han vivido siempre y dónde trabajan… Pues lo más seguro es que tengan que irse a las afueras o a otros países.






