Barcelona implanta la obligatoriedad de bajarse de la bici en determinadas calles, sobre todo las que están saturadas de turistas. Entonces quién es más importante, el turista que no vota y gasta en souvenirs fantasma de blanqueo de dinero y personas o el vecino que vive en la ciudad.
Tendríamos que empezar a dilucidar quién son los verdaderos vecinos de barcelona. La mayoría de negocios y gente que manda en barcelona, no viven en barcelona, así pues las normativas o leyes que dañan la convivencia vecinal no les importan nada, mejor si benefician a sus negocios aunque perjudiquen a los ciudadanos, que sí debemos respetarlas aunque nos perjudique… Esta nueva norma de tener que bajarse de la bici en determinadas calles, hace que los que no estamos de paseo, mirando los estúpidos souvenirs, perdamos el tiempo para que los turistas empanados disfruten de su vida insulsa de souvenir barato, que además, si los compran son más tontos y si no los compran molestan más sin gastar…
Basta ya de mangoneos económicos y políticos en Barcelona. Barcelona es una ciudad que puede volver a las manos de los vecinos, ser una ciudad habitable y genial como ha sido siempre, si decimos basta ya y votamos al político que viva en barcelona y piense en los ciudadanos de a pie de barcelona en las próximas elecciones, miremos donde viven los que se presentan y que plan vecinal tienen. Libertad para las bicis.


